Ir al contenido principal

“La Cruz de Cristo” [19/IV/2022]

Muy querida Filotea, te escribo esta carta para recordarte que la Cruz de Cristo no es ninguna tontería, que llevar la Cruz de Cristo no es ninguna tontería.

Mi Filotea, mi oído, mi memoria y mi corazón han sido martirizados durante varios días por culpa de una frase: ¡Métete la cruz por dentro, que pareces tonto!

Filotea, hija mía, yo seré tonto, pero la Cruz no es tontería; yo seré tonto, pero la Cruz de Cristo no es tontería; yo seré tonto, pero Jesucristo no es tonto.

No estoy molesto ni sufro con que la gente se meta conmigo, sino que estoy molesto y sufro con que la gente se meta con Jesucristo, con la Cruz de Cristo, con la Cruz, y aún más cuando viene propiciado por un hermano en la fe.

Mi Filotea, mientras te escribo estas líneas, vienen a mi memoria esas palabras de nuestro amado Jesús:

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, que de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

Filotea, hija mía, llénate del Amor de Dios, para que no te dejes llevar del odio al prójimo, sino que te dejes llevar del amor al prójimo; para que no te dejes llevar del rencor, sino que te dejes llevar del perdón; para que no te dejes llevar de la venganza, sino que te dejes llevar de la misericordia.

Muy querida Filotea, lleva contigo el evangelio, el rosario y la cruz. Estos sean para ti recuerdo de que Jesús vive en ti y de que tú has de vivir en Jesús. Recuerda que eres hermana del Crucificado y que nos recuerda:

Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga.

Dios que ha empezado en ti esta buena obra, la llevará adelante hasta el Día de Cristo Jesús.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“José, con su vida, parece querer decirnos que...” [24/XI/2021]

“José, con su vida, parece querer decirnos que siempre estamos llamados a sentirnos custodios de nuestros hermanos, custodios de quien se nos ha puesto al lado, de quien el Señor nos encomienda a través de muchas circunstancias de la vida.” Audiencia General, 24/XI/2021, Papa Francisco • • • • Comentario ¿Soy yo el guardián de mi hermano? (Gen 4, 9). Ciertamente somos guardianes, custodios de nuestros hermanos, de todos y cada unos, sea quién sea. Todos estamos encargados del cuidado de todos, hemos de comprometernos todos con todos. Y todos somos custodiados y guardados por el Custodio, por el Guardián. Jesucristo es nuestro Custodio, nuestro Guardián. El aprendió esta tarea de su padre José encargado de custodiar y guardar a la Sagrada Familia, custodio y guardián de Jesús y María. Y Dios nos preguntará por nuestro hermano ¿dónde está tu hermano? (cf. Gn 4, 9) ¿le has cuidado? ¿le has cuidado como Jesús te cuida? ¿le has cuidado como Jesús le cuida? ¿te has preocupado por él? ¿te ha...

“Sorprende el armamento que...” [15/III/2022]

“En Toledo las fuerzas adictas al alzamiento quedan atrincheradas en el Alcázar, que muy pronto es acercado y asediado por el ejército republicano. Antonio ha entrado en la fortaleza, como defensor, con la convicción de que ése es su deber. Sorprende el armamento que se ha llevado para este combate: el evangelio, el rosario y el cilicio. Una vez dentro del alcázar pondrán en sus manos un fusil. En casa queda el resto de la familia.” José Rivera Ramírez. Pasión por la santidad, Fundación GRATIS DATE (pág. 18), José Manuel Alonso Ampuero • • • • Comentario El cristiano debe llevar consigo el evangelio, el rosario y la cruz. Estos nos recuerdan las palabras de Jesús. Evangelio: No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios  (Mateo 4, 4) y, aquel otro que dice, s i a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra  (Juan 15, 20). Rosario: ¿No habéis podido velar una hora conmigo?...

“Tiempo para Dios” [31/V/2022]

Teófilo, mi tan querido Teófilo, te escribo esta carta para recordarte que estoy vivo y te quiero vivo. Teófilo, vivo en el Sagrario, mi casa entre los hombres. Mas tengo contra ti y contra muchos el que no me visitáis lo suficiente. ¿Quieres vivir? Yo soy la Vida. ¿Quieres saber? Yo soy la Verdad. ¿Quieres ser bueno? Yo soy la Bondad. ¿Quieres contemplar lo bello? Yo soy la Belleza. ¿Quieres amar? Yo soy el Amor. Teófilo, ven a Mí y procura de pasar largos ratos conmigo: unos dialogando, otros callando; unos alegres, otros tristes; unos sonrientes, otros llorosos; unos gozosos, otros dolorosos... Así es, mi tan querido Teófilo, amor y cruz están unidos. El amor puro no es el que está en los momentos alegres y gozosos, sino el que ante todo está en los momentos tristes y dolorosos. Los momentos dolorosos y tristes son como las noches, solo son alumbrados por un puñado de estrellas y de la Luna, pocas estrellas y lunas, pues son pocos los que aman en la cruz. Los momentos gozosos y aleg...