Ir al contenido principal

"La pieza fundamental" [09/III/2022]

Teófilo, mi tan querido hijo, te escribo esta carta para recordarte que el amor es el que da valor a cada cosa, que el amor santifica al hombre, que el amor nos hace semejantes a Dios.

Hijo mío, puedes tener todos los bienes del mundo y no tienes amor, nada tienes; puedes hacer todas las obras buenas y no las haces con amor, nadas haces; puedes desear todos los honores del mundo y no deseas el amor, nada deseas...

Teófilo, mi tan querido Teófilo, el amor es pieza fundamental del cristiano; pues, Dios es Amor, Dios se ha revelado como Amos. Así pues, si se nos ha dado a conocer como Amor, es propio del cristiano ser amor, participar del Amor de Dios.

Hijo mío, que tu amor sea movido por el Amor de Dios y no por ningún otro amor; pues, donde no hay amor, pon amor y sacarás amor; así, si tu amor es movido por el Amor de Dios, tu amor será semejante al Amor de Dios, participará del Amor de Dios.

Teófilo, mi tan querido hijo, ama a Dios como Dios te ama, amate como Dios te ama, ama a los demás como Dios te ama, como Dios les ama. Tu amor sea como el Amor de Dios, tu amor se nutra del Amor de Dios. Tu amor queda transformado en el Amor de Dios, tú quedas transformado en Dios, esto se da en la oración y en la vida sacramental, en la relación íntima y personal con Dios. Cultivar la oración y la vida sacramental es cultivar la unión con Dios, es cultivar la amistad con Dios, es cultivar la concordia con Dios, es cultivar la comunión con Dios. Teófilo, cultiva el trato íntimo y personal con Dios hasta que se pueda llegar a decir: ya no es él, sino que es Cristo quien vive en Él.

Iehosif, Esclavo del Señor, esposo de Maryam y Padre de Agapito

Comentarios

Entradas populares de este blog

“José, con su vida, parece querer decirnos que...” [24/XI/2021]

“José, con su vida, parece querer decirnos que siempre estamos llamados a sentirnos custodios de nuestros hermanos, custodios de quien se nos ha puesto al lado, de quien el Señor nos encomienda a través de muchas circunstancias de la vida.” Audiencia General, 24/XI/2021, Papa Francisco • • • • Comentario ¿Soy yo el guardián de mi hermano? (Gen 4, 9). Ciertamente somos guardianes, custodios de nuestros hermanos, de todos y cada unos, sea quién sea. Todos estamos encargados del cuidado de todos, hemos de comprometernos todos con todos. Y todos somos custodiados y guardados por el Custodio, por el Guardián. Jesucristo es nuestro Custodio, nuestro Guardián. El aprendió esta tarea de su padre José encargado de custodiar y guardar a la Sagrada Familia, custodio y guardián de Jesús y María. Y Dios nos preguntará por nuestro hermano ¿dónde está tu hermano? (cf. Gn 4, 9) ¿le has cuidado? ¿le has cuidado como Jesús te cuida? ¿le has cuidado como Jesús le cuida? ¿te has preocupado por él? ¿te ha...

“Sorprende el armamento que...” [15/III/2022]

“En Toledo las fuerzas adictas al alzamiento quedan atrincheradas en el Alcázar, que muy pronto es acercado y asediado por el ejército republicano. Antonio ha entrado en la fortaleza, como defensor, con la convicción de que ése es su deber. Sorprende el armamento que se ha llevado para este combate: el evangelio, el rosario y el cilicio. Una vez dentro del alcázar pondrán en sus manos un fusil. En casa queda el resto de la familia.” José Rivera Ramírez. Pasión por la santidad, Fundación GRATIS DATE (pág. 18), José Manuel Alonso Ampuero • • • • Comentario El cristiano debe llevar consigo el evangelio, el rosario y la cruz. Estos nos recuerdan las palabras de Jesús. Evangelio: No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios  (Mateo 4, 4) y, aquel otro que dice, s i a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra  (Juan 15, 20). Rosario: ¿No habéis podido velar una hora conmigo?...

“Tiempo para Dios” [31/V/2022]

Teófilo, mi tan querido Teófilo, te escribo esta carta para recordarte que estoy vivo y te quiero vivo. Teófilo, vivo en el Sagrario, mi casa entre los hombres. Mas tengo contra ti y contra muchos el que no me visitáis lo suficiente. ¿Quieres vivir? Yo soy la Vida. ¿Quieres saber? Yo soy la Verdad. ¿Quieres ser bueno? Yo soy la Bondad. ¿Quieres contemplar lo bello? Yo soy la Belleza. ¿Quieres amar? Yo soy el Amor. Teófilo, ven a Mí y procura de pasar largos ratos conmigo: unos dialogando, otros callando; unos alegres, otros tristes; unos sonrientes, otros llorosos; unos gozosos, otros dolorosos... Así es, mi tan querido Teófilo, amor y cruz están unidos. El amor puro no es el que está en los momentos alegres y gozosos, sino el que ante todo está en los momentos tristes y dolorosos. Los momentos dolorosos y tristes son como las noches, solo son alumbrados por un puñado de estrellas y de la Luna, pocas estrellas y lunas, pues son pocos los que aman en la cruz. Los momentos gozosos y aleg...