Ir al contenido principal

"Entró, vio y creyó..."[27/XII/2021]

Juan 20, 1-8:

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó

8 Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó

Amado, mi Agapito, heme aquí en tu presencia. Hazme capaz de conocer y amar, amar y conocer.

Teófilo, mi tan querido Teófilo, mira que ya no ocupo el centro de la tierra, sino que ocupo el centro de tu corazón. Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás. Paso de la mundanidad a la humanidad, de la tierra al corazón.

Amado, mi Agapito, ¿qué he de hacer?

Teófilo, mi tan querido Teófilo, demonio, mundo y carne desecharás de tu corazón, no ocuparán tu intimidad; sino que tu corazón, tu intimidad la he de ocupar Yo y solo Yo; desvistiéndote cada vez más y más de cuanta mundanidad haya y revistiéndote cada vez más y más de una mayor humanidad, lo que requiere un mayor trato de intimidad con Dios. Los más santos son los más humanos.

Amado, mi Agapito, hágase tu voluntad, quiero lo que tú quieres.

Teófilo, mi tan querido Teófilo, sé perfecto como Dios es Perfecto, sé santo como Dios es Santo, sé misericordioso como Dios es Misericordioso, estos son los más humanos: aquellos que tuvieron un trato más íntimo y personal con Dios; aquellos que hicieron lo que Dios quería, cuando Dios quería y como Dios quería; aquellos que no buscaban su voluntad, sino que buscaban la Voluntad de Dios y esta se convertía en su voluntad.

Amado, mi Agapito, entra en mi corazón, habita en mi intimidad y quédate dentro, en el centro de mi corazón.

Teófilo, mi tan querido Teófilo, yo habitaré tu intimidad siempre que no me eches de aquí, siempre que demonio, mundo y carne no entren en tu corazón. Pues, ¿he de permanecer junto a lo que vencí? No, Yo he vencido demonio, mundo y carne, y no habito junto con lo que vencí. David, mi tan querido David, tú y Yo venceremos la mundanidad de tu corazón, venceremos demonio, mundo y carne de tu intimidad; y tu corazón será revestido de auténtica humanidad, tu intimidad será el Cielo en la Tierra, pues el Cielo es estar con Dios y, Dios habitará en ti y tú en Dios.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“José, con su vida, parece querer decirnos que...” [24/XI/2021]

“José, con su vida, parece querer decirnos que siempre estamos llamados a sentirnos custodios de nuestros hermanos, custodios de quien se nos ha puesto al lado, de quien el Señor nos encomienda a través de muchas circunstancias de la vida.” Audiencia General, 24/XI/2021, Papa Francisco • • • • Comentario ¿Soy yo el guardián de mi hermano? (Gen 4, 9). Ciertamente somos guardianes, custodios de nuestros hermanos, de todos y cada unos, sea quién sea. Todos estamos encargados del cuidado de todos, hemos de comprometernos todos con todos. Y todos somos custodiados y guardados por el Custodio, por el Guardián. Jesucristo es nuestro Custodio, nuestro Guardián. El aprendió esta tarea de su padre José encargado de custodiar y guardar a la Sagrada Familia, custodio y guardián de Jesús y María. Y Dios nos preguntará por nuestro hermano ¿dónde está tu hermano? (cf. Gn 4, 9) ¿le has cuidado? ¿le has cuidado como Jesús te cuida? ¿le has cuidado como Jesús le cuida? ¿te has preocupado por él? ¿te ha...

“Sorprende el armamento que...” [15/III/2022]

“En Toledo las fuerzas adictas al alzamiento quedan atrincheradas en el Alcázar, que muy pronto es acercado y asediado por el ejército republicano. Antonio ha entrado en la fortaleza, como defensor, con la convicción de que ése es su deber. Sorprende el armamento que se ha llevado para este combate: el evangelio, el rosario y el cilicio. Una vez dentro del alcázar pondrán en sus manos un fusil. En casa queda el resto de la familia.” José Rivera Ramírez. Pasión por la santidad, Fundación GRATIS DATE (pág. 18), José Manuel Alonso Ampuero • • • • Comentario El cristiano debe llevar consigo el evangelio, el rosario y la cruz. Estos nos recuerdan las palabras de Jesús. Evangelio: No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios  (Mateo 4, 4) y, aquel otro que dice, s i a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra  (Juan 15, 20). Rosario: ¿No habéis podido velar una hora conmigo?...

“Tiempo para Dios” [31/V/2022]

Teófilo, mi tan querido Teófilo, te escribo esta carta para recordarte que estoy vivo y te quiero vivo. Teófilo, vivo en el Sagrario, mi casa entre los hombres. Mas tengo contra ti y contra muchos el que no me visitáis lo suficiente. ¿Quieres vivir? Yo soy la Vida. ¿Quieres saber? Yo soy la Verdad. ¿Quieres ser bueno? Yo soy la Bondad. ¿Quieres contemplar lo bello? Yo soy la Belleza. ¿Quieres amar? Yo soy el Amor. Teófilo, ven a Mí y procura de pasar largos ratos conmigo: unos dialogando, otros callando; unos alegres, otros tristes; unos sonrientes, otros llorosos; unos gozosos, otros dolorosos... Así es, mi tan querido Teófilo, amor y cruz están unidos. El amor puro no es el que está en los momentos alegres y gozosos, sino el que ante todo está en los momentos tristes y dolorosos. Los momentos dolorosos y tristes son como las noches, solo son alumbrados por un puñado de estrellas y de la Luna, pocas estrellas y lunas, pues son pocos los que aman en la cruz. Los momentos gozosos y aleg...